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Relaciones Bilaterales

Las relaciones entre Chile y Japón se remontan al siglo XIX. Ya antes de la restauración Meiji, en 1860, un primer buque japonés llegó a puertos chilenos. Hacia fines de dicho siglo, se concreta la apertura del primer consulado chileno en Japón, en el puerto de Yokohama.

En 1897 se suscribe el Tratado de Amistad, Comercio y Navegación, acto que constituye el inicio de la relación diplomática entre ambos países. Dos años después arriba a Tokio, don Carlos Morla Vicuña y presenta sus credenciales al Emperador Meiji, como Ministro Plenipotenciario de Chile en Japón.

El traspaso a Japón en 1894, de la Esmeralda III, un crucero de la Armada Nacional con avanzada tecnología, constituyó un gesto muy apreciado por la Armada Imperial japonesa, y marca hasta hoy la estrecha relación que existe entre ambas Armadas. Rebautizado como Itzumi, dicho buque tuvo una destacada participación en la batalla naval del estrecho de Tsushima donde la flota japonesa, al mando del Almirante Togo, derrotó a la armada del Zar de Rusia, poniendo fin a la guerra entre ambos países. Ilustra este vínculo, el hecho que el mejor graduado de la Escuela Naval de Japón, recibe todos los años, por intermedio del Embajador de Chile, una medalla de la Escuela Naval de Chile durante la ceremonia oficial de Graduación, en Etajima.

El auge del comercio entre ambos países y su temprano interés por la otra ribera del Pacífico facilitaron el estrechamiento de relaciones entre Chile y Japón. Con excepción del período en que las relaciones diplomáticas fueron suspendidas durante la Segunda Guerra Mundial, los vínculos chilenos japoneses se fueron estrechando particularmente en el plano comercial. Grandes compañías japonesas abrieron oficinas en Chile, al igual que lo hizo el Gobierno japonés, a través de Jetro.

En 1959, visita Chile el Primer Ministro Nobosuke Kishi, abuelo del actual Primer Ministro, Shinzo Abe y en 1992, el Presidente Patricio Aylwin visita Japón y el Presidente Frei lo hace en 1994. Dos años más tarde, en 1996, visita nuestro país el Primer Ministro Ryutaro Hashimoto, como antesala de lo que sería al año siguiente la celebración de los 100 años de relaciones diplomáticas, ocasión en que el Presidente Eduardo Frei, acompañado de una importante delegación que incluyó al Buque Escuela "Esmeralda", visita por tercera vez Japón (Había viajado también en 1995 para la reunión de líderes de APEC).

También se registran las visitas del Presidente Ricardo Lagos en el 2003, así como del Primer Ministro Junichiro Koizumi, con ocasión de la reunión de líderes de APEC en Chile, en el año 2004.

Posteriormente, la Presidenta Michelle Bachelet visita Japón el año 2007 y su sucesor, el Presidente Sebastián Piñera, lo hace en dos ocasiones, el 2010 para la reunión de líderes APEC en Yokohama y nuevamente el 2012.

Otros hitos de importancia en la relación chilena japonesa lo constituye la creación de la Liga Parlamentaria de Amistad con Chile en el Parlamento japonés (1984) y su contraparte en Chile el año 1992. Esta relación entre los poderes legislativos ha dado pie a una importante agenda de visitas recíprocas que abarca a las autoridades máximas de ambos Parlamentos.

La creación del Comité Empresarial chileno-japonés, el año 1979, constituyó un hito en las relaciones económicas entre ambos países, como lo fue el Acuerdo de Libre Comercio (EPA) suscrito el año 2006 y que entró en vigencia en el 2007. Ambos mecanismos han contribuido enormemente a la relación comercial y al extraordinario auge de las inversiones japonesas en Chile. De hecho, el año 2014, Chile fue el tercer socio comercial latinoamericano de Japón y el segundo exportador de nuestra Región al mercado japonés, con envíos que superan los 7.500 millones de dólares. Por su parte Japón se ha convertido en uno de los principales inversionistas extranjeros en Chile, liderando las estadísticas de inversión materializada los años 2011 y 2013.

La visita a Chile, en el año 2014, del Primer Ministro Shinzo Abe, acompañado de una importante delegación pública y privada marco una profundización de los vínculos bilaterales poniendo acento principalmente en la relación futura, tanto política como económica y en el campo de la ciencia y tecnología.

La situación actual de los vínculos bilaterales (marzo del 2015) se caracteriza por un entendimiento político basado en la común vocación democrática, en la libertad económica y en nuestra convicción que el desarrollo debe ser inclusivo teniendo como objetivo principal el progreso y la igualdad de oportunidades. A nivel multilateral, ambos países cooperan en los esfuerzos por enfrentar los desafíos globales a través de una activa participación en Naciones Unidas y en otros organismos internacionales.

En materia comercial Chile busca diversificar su canasta exportadora a Japón y al mismo tiempo incorporar mayor valor agregado a sus exportaciones. Por su parte, Japón tiende a diversificar sus inversiones en Chile, sumando a los rubros tradicionales, su interés por inversiones en energía, alimentos e infraestructura.

Ambos países también trabajan para hacer de su intercambio científico y académico una vertiente mayor en la relación bilateral, que permita el aprovechamiento de tecnologías y conocimientos en beneficio del progreso de ambos países. En este esfuerzo se inscribe el fluido contacto entre universidades japonesas y chilenas así como entre instituciones gubernamentales chilenas como CONICYT con similares japonesas. La actual cooperación bilateral en materia de reducción de riesgo de desastres constituye una ilustración de lo anterior y ella cobra extraordinaria importancia gracias a los programas acordados entre ambos países para cooperación triangular en beneficio de los países de América Latina y del Caribe.